Si crees que sólo las películas de terror te pueden dar pesadillas, quizás debas reconsiderarlo. Pero no mentiré, algunas de estas películas sí son de terror.

Nuestros padres, a través de sus experiencias y sermones, tienen el poder de moldear nuestra forma de ser y actuar; ya sea consciente o inconscientemente. Pero,  ese poder también lo tienen las películas.

Algunas películas, especialmente, aquellas que vimos en nuestra infancia, también dejaron una marca indeleble en nosotros; estemos o no al tanto de ello. 

A veces, son sólo escenas; minutos, que se quedan contigo. Y su recuerdo está allí, como los dedos de un cadáver asomándose como hongos en la superficie de una tumba poco profunda.

Con este ominoso preámbulo les hablaré de las películas y/o escenas que, aún al día de hoy, recuerdo con un nudo en el pecho. 

Pinocho (Disney, 1940), Pinocho, la leyenda (“The adventures of Pinocchio”, 1996, Dirigida por Steve Barron), e Inteligencia Artificial ( “A.I. Artificial Intelligence”,  2001).

Si, en general, cualquier película de Pinocho o reinterpretación de esa condenada historia, me provoca una sensación de malestar. Todas ellas, involucran escenas en medio del mar abierto, desesperación o impotencia. 

Pero la segunda… Oh, la segunda, se lleva el premio por ser escalofriante. Seguramente, por la influencia del productor Jim Henson (“The Dark Crystal”, “Labyrinth”) y el hecho de que, la idea para esta versión Live-action, se concibió 10  años antes de ser filmada; es decir, en los años 80 ‘s. Una época durante la cual estaba de moda asustar a los niños, con el objetivo de que las moralejas en las películas no fueran olvidadas fácilmente. 

Todo el arco en el parque de diversiones, es digno de una pesadilla.

Gremlins (1984).

Otra película de los 80 ‘s, si señor. Ya sé, suena estúpido; pero, no la estoy incluyendo aquí por la razón que pueden estar imaginando. Es por una escena en particular, que prácticamente nadie recuerda al pensar en Gremlins; al menos nadie que yo conozca.

La escena en cuestión dura sólo un minuto y medio. En ella, Phoebe Cates, co-protagonista e interés romántico de Billy, le cuenta a este último, la verdadera razón por la cual odia la navidad.

¿Te levantaste de la cama durante la noche para poder espiar a Santa, sólo para descubrir a tu papá en pijama?. Ese triste momento en tu infancia es un paseo en el parque comparado con la historia de Phoebe.

Gremlins (1984). Poster
Gremlins (1984)

¡SPOILER ALERT!

(Si no entiendes inglés, puedes activar la traducción automática directamente en Youtube).

Gremlins, la peor historia de navidad.

Una ratoncita valiente ( El secreto de NIMH, “The Secret of NIMH”, 1982).

1982… Les dije que había un patrón.

Una mamá ratón, viuda, tiene que cuidar a su hijo enfermo, mientras busca la forma de trasladar al resto de su familia antes de que llegue la época de labranza. Cuando los humanos usarán sus monstruosas máquinas para arrasar con el campo en el que viven.

Ese es sólo el argumento principal; lo que hay en la superficie. Obviamente, la historia real no pude entenderla en su momento, pero mi intención no es profundizar en ella.

Sólo recuerdo que lloré mucho mientras la veía. La desesperación; las cosas que tuvo que hacer y ver la pobre Señora Brisby, son muy conmovedoras. La película logra que te lleguen a importar los personajes.

Puedes rentar esta película en Prime Video.

Una ratoncita valiente ( El secreto de NIMH, “The Secret of NIMH”, 1982).
Una ratoncita valiente ( El secreto de NIMH, “The Secret of NIMH”, 1982).

El Jinete sin cabeza (“Sleepy Hollow”, 1995), Ichabod y el Señor Topo (“Ichabob and Mr. Toad”, 1949).

Les contaré. En realidad, estas películas me gustan mucho, especialmente la primera. Su atmósfera oscura y victoriana es bellísima. Sin embargo, la primera vez que la vi tuve miedo. 

No pueden decir que no hay escenas espeluznantes. La secuencia en la que decapitan a la familia Killian; el jumpscare de la bruja, que ahora me provoca risa; la historia del soldado Hessiano y el primer encuentro de Ichabob con el jinete en el puente. 

Confieso que el rostro y cabeza decapitada de Christopher Walken me provocaron pesadillas durante un tiempo.

Respecto a Ichabod and Mr. Toad… Rayos, la escena donde nuestro héroe se adentra en el bosque, camino a su casa, sentí que duró una eternidad. Hay un momento en el que todo acompañamiento musical desaparece, y no dejas de sentirte nervioso a pesar de las risas de Ichabod y su caballo.

Podrás encontrar Sleepy Hollow en Netflix, para una noche de terror ligero.

Nosferatu (1922), dirigida por F.W. Murnau.

La más viejita de la lista.

Hubo una época en la que mi papá decidió ver todas las películas sobre vampiros habidas y por haber. Claro, no dejaban que mi hermano o yo las viésemos; así que las funciones nocturnas empezaban después de nuestra hora de dormir. Pero eso no evitó que yo, una niña curiosa, mirase a través de la puerta entrecerrada hacia el televisor.

Cuánto me arrepentí de haberme asomado el día que el Conde Orlok apareció en la pantalla. Caminando con escalofriante tranquilidad a la habitación de Thomas Hutter.

Puedes ver esta película de forma gratuita, y legal, en Legalmente Gratis

Nosferatu, 1922.
Nosferatu, 1922.

La piedra y el pingüino (“The pebble and the penguin”, 1995).

“¿Qué tiene de terrorífico una película sobre un pingüino que busca una piedra especial para regalarsela a su futura esposa?, te preguntarás. La respuesta: escenas bajo el mar que involucran leopardos marinos, y la familia de la que Willy fue separada al nacer.

La piedra y el pinguino ("The pebble and the penguin", 1995)
La piedra y el pinguino (“The pebble and the penguin”, 1995)

¡SPOILER ALERT!

Escena con las ballenas asesinas

¿Qué hay de ti?… ¿Hay historias que se quedaron contigo aún después de haber crecido?, ¿Qué impacto tuvieron en tu personalidad o forma de hacer las cosas?.